Asentado en la orilla izquierda del Nervión, fue el puerto más importante de España, con 15 km hasta la desembocadura. Entre ésta y la ciudad hay varios montes, como el Artxanda, al que sube un funicular desde Campo Volantín y que ofrece la mejor panorámica de la ría hasta punta Galea, el primer faro vasco viniendo de Cantabria. Hay que visitar el Museo de Bellas Artes, la tercera pinacoteca de España. Tras un descanso en el parque de Casilda Iturrizar, nos acercamos hasta el Palacio de Congresos y el Museo Marítimo. Junto a la estación de Abando arranca la Gran Vía, arteria principal del Ensanche. Desvío y parada obligados son los Jardines de Albia, con una estatua obra de Benlliure, y San Vicente Mártir, con bonitas crucerías, capiteles toscanos y una puerta ojival. De vuelta a la Gran Vía, encontramos la Diputación Foral, el palacio Chávarri, el edificio Sota y la modernista Casa Montero, en Alameda de Rekalde. La zona comercial circunda la calle Ercilla, donde además de tiendas hay construcciones de interés como la Casa de los Aldeanos o la de Allende en la plaza Indautxu. En los últimos tiempos, arquitectos de fama internacional ––Gehry, Calatrava, Foster, Isozaki, Moneo, Legorreta, Stern–– y diseñadores ––Miró, Mariscal, Starck–– han contribuido a la transformación de la urbe. Actualmente, Zaha Hadid planea la reordenación de un nuevo barrio en Zorrozaurre, consistente en una isla con 12 puentes.
© 2010 Herminia Bevia Villalba