Situada al oeste de la Península Ibérica, en la dirección en la que se oculta el sol, ya en 1558 el hombre más poderoso de la Tierra, Carlos V, decidía que el ocaso de su vida, también tendría lugar en Extremadura. Tierra de descubridores y tierra por descubrir. De aquí partieron cargados de sueños Pizarro, Hernán Cortés o Vasco Núñez a la conquista de Nuevos Mundos. Mucho antes, los grandes imperios, romanos y posteriormente árabes, habían elevado esta tierra a capital de sus reinos y la habían convertido en cuna de floreciente cultura. Tierras cargadas de historia a cada paso.
De gentes humildes, sencillas y acogedoras, aquí te sentirás como si no hubieras salido de viaje, como si estuvieras en tu propia casa. Una gastronomía sin par, que eleva a categoría de arte, carnes como la del cordero, los deliciosos productos ibéricos, aceites de profundos sabores y aromas, quesos y tortas de recio sabor, vinos que alegran el alma y dan calor al corazón.
Cáceres, Mérida, Guadalupe, Trujillo, Coria, Plasencia, Badajoz, Monfragüe, Yuste, Hervás, La Vera, El Jerte… una larga lista para una sola visita. Ven y disfruta de la paz.
(c) 2009 Javier Méndez Sierra