Al castillo de Santa Bárbara no le afectan los turistas, ni la cada vez más numerosa población alicantina, él está por encima de todos, allá arriba de las peñas blancas, en el monte Benacantil, observando paciente los edificios, cada vez más apretados a su alrededor, y el ir y venir de barcos y bañistas. Seguramente el primer torreón fue construido por los romanos que intentaban controlar esta parte del Mediterráneo, aunque la Torreta, el recinto intermedio (Salón Felipe II, el Cuerpo de la Tropa) y el recinto inferior (Revellín del Bon Repós) son construcción árabe del siglo IX. Buena noticia: hay ascensor para subir.