Ubicada junto al río Tormes, Salamanca es una de las ciudades renacentistas más espectaculares de Europa. Se conoce como “la ciudad dorada” porque en sus monumentos, desde los renacentistas hasta los barrocos e incluso en la edificación moderna, se ha empleado la famosa piedra de Villamayor. Se trata de una piedra arenisca dorada que resplandece bajo los rayos de sol. Salamanca cuenta con alrededor de 180.000 habitantes, una cifra lo suficientemente grande como para ofrecer una amplia oferta cultural, pero a la vez lo suficientemente pequeña como para conservar la intimidad y costumbres de las pequeñas ciudades. Esta “ciudad dorada” es internacionalmente conocida por su Universidad, que se fundó en el año 1218 y fue la primera de Europa que tuvo el título de universidad, y por ser el destino preferido de los estudiantes extranjeros para aprender la lengua castellana. Es esta tradición estudiantil la que da vida a la ciudad y aporta una atmósfera muy especial, con cientos de jóvenes que cada día se reúnen en sus antiguas calles y disfrutan de una variada gama de sabrosos pinchos, como llaman allí a las tapas. En el año 1988, Salamanca fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.