La sierra de Aralar, con su pico Txindoki, constituye el centro geográfico del País Vasco. Otra cota importante es la cima del monte Ernio, balcón de Guipúzcoa, al que se asciende por Iturrioz y la ermita de San Juan Bautista. En el límite con Navarra, se halla el Parque Natural de Aiako Harria, con angostos valles y cascadas, y las minas de Arditurri con 2.000 años de historia. Al sur el de Aizkorri Aratz y al norte el de Pagoeta, con increíbles vistas del Cantábrico e interesante jardín botánico. La costa también presenta inolvidables escenarios, como la playa de Saturrarán, el mirador de Santa Catalina o los acantilados de Elorriaga-Aitzuri. Aunque pequeño, en el territorio no falta variedad: valles como el de Urola en Azkoitia, tierra de pelotaris, Vergara en el Alto Deba o la Comarca de Goyerri con Idiazábal y Lazcano como referentes.
La espiritualidad rebosa desde tiempos inmemoriales. La ruta está salpicada de monumentos funerarios: dólmenes, túmulos, cromlechs, estelas discoideas, yacimiento monumental de Cegama. Abunda el románico, aunque en algunos casos sólo se conservan las portadas, en Ormaiztegui, Aretxabaleta, Bedoña, Abaltzisketa, Ezkioga, así como en Tolosa, antigua capital de Guipúzcoa y de las boinas, donde se encontró un asentamiento humano de 9.000 años de antigüedad. Sin olvidar los tres grandes santuarios de Loyola (Azpeitia), Nuestra Señora la Antigua (Zumárraga) y Arántzazu.
© 2010 Herminia Bevia Villalba