Fario fenicio, prisión y parador nacional parecen ser algunas de las dispares funciones que ha prestado esta hermosa fortaleza a lo largo de su historia. A más de 130 m sobre el nivel del mar, a los pies de las ruinas de este castillo, las vistas de la ciudad de Málaga y del Estrecho de Gibraltar son magníficas. En su interior conserva todavía algunos elementos muy interesantes como los hornos de pan, los pozos y su antiguo polvorín.
© 2010 Rocío Orovengua León