Se encuentra en el sur del centro histórico de la villa, frente a la Oficina de Turismo. Su construcción se inició en el siglo XII, pero se fueron sumando elementos góticos, renacentistas y neoclásicos. Nació como templo-fortaleza, por lo que cuenta además con una torre, a la que se incorporó más tarde una espadaña para convertirla en campanario. Lo más interesante es la portada sur, de estilo románico francés, con la escultura de San Juan. Este pórtico es popularmente conocido como "el de los abuelos", por ser el lugar de reunión de los vecinos. El interior tiene planta de cruz latina, con crucero y tres ábsides.